¿Por qué nos ilusiona Obama? Columna de Mauricio Vargas en El Tiempo 10-11-2008
http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/mauriciovargas/por-que-nos-ilusiona-obama_4654899-1
Mi comentario
El triunfo de Obama nos mostró un mundo donde por primera vez, sus habitantes parecen haber empezado a mirarse entre sí.
Obama girará a la izquierda si por ello se entiende que estará a la izquierda de Bush, y se ocupará más de los temas llamados sociales. Su política exterior cambiará, habrá menos guerras y tratará de terminar con las de Afganistán y la de Irak. Hablar con Irán no le será fácil aunque sea necesario. Será más abierto al diálogo con los demás países.
Pero no creo que la política hegemónica de Estados Unidos cambie, ya que es una política de Estado. Dividir al mundo entre friends and enemies, buscar el control de los recursos estratégicos y mantener una posición de dominación política y económica es una vocación común a todos los gringos heredada del colonialismo inglés. Eso no cambiará por ahora. Lo que sí va a ocurrir, creo yo, es que se van a empezar a respetar un poco más las diferencias culturales, religiosas y hasta cierto punto las distintas idiosincracias que resultan de las diferentes cosmovisiones, según las tradiciones, las culturas y las razas. Es posible que la llamada “guerra preventiva” se desprestigie.
No faltarán los brotes antirracistas, y los prejuicios religiosos como contrapartida a la tolerancia racial que se evidencia en la elección de Obama. Los cambios serán grandes y buenos, pero no necesariamente rápidos. No creo que todavía haya llegado la época en que los países poderosos ayuden a los países emergentes o fallidos a prosperar sin querer alterar el desarrollo de su vida política acompañando su búsqueda sin interferir en ella.
Creo que la pregunta para nosotros es: ¿Con Obama, Estados Unidos será capaz de aceptar la incipiente multipolaridad del mundo actual? ¿Aceptará en el diálogo internacional la opinión y las decisiones de los demás países del mundo sin recurrir a vetos y obstáculos propios de la época de la guerra fría? Tal vez sí.
Y a los países sudamericanos, nuestros países, ¿será capaz de respetarnos el derecho a elegir nuestro propio destino? Tal vez no.
Emma Flood

Los estadounidenses, caramba que gentilicio!, tienen una misión, autoasignada desde su independencia y refrendada en nuestra esclavitud económica y por tanto política, consistente en dominar el planeta. Así, escuetamente, puede uno mirar las decisiones del pueblo en las urnas. Como, después de cientos de miles de muertos y una economía en ruinas por causa de sus guerras preventivas(vengativas), han podido comprobar que en el mundo civilizado no se les quiere por ‘montadores y belicosos’ es decir por ser los malos del barrio (de los que vergonzosamente somos los más cercanos amigos), han encontrado en el carismático presidente Obama una manera de dar marcha atrás, de dulcificar esa pésima imagen a ver si logran salvar su distorsionada economía, tal vez porque Irak y Afghanistán les han mostrado que por muy sofisticada y estelar que sea su máquina militar, no logra arrasar la mentalidad de quienes han sufrido derrotas en ese otro plano. Y quizás les haya ocurrido lo mismo en Colombia donde intervienen a puerta franca sin alcanzar mejores victorias que la cuestionada muerte de Reyes. Es que hasta el embajador Brownsfield ha cambiado su tono! Como decía mi abuelita: “..y lo que se verá si el mundo dura…”