Sobre el uso de la Base de Palanquero- 04-11-2009

•Noviembre 5, 2009 • 2 comentarios

Base Palanquero en presupuesto año fiscal2010-Department of Air Force.

Este documento fue obtenido de  http://www.justf.org

El gobierno de Colombia ha dado a conocer el texto del acuerdo sobre el uso bases militares de Colombia por personal militar de Estados Unidos. Como el texto del acuerdo que se ha  publicado no muestra en detalle el uso de la base de Palanquero ni las intenciones del gobierno de los Estados Unidos, ni qué papel tiene el Comando Sur considero importante leer este documento.

Ver artículo relacionado en:

http://www.eltiempo.com/blogs/el_analisis_de_emma/2009/11/que-le-debemos-a-estados-unido.php

Campaña Premio Nobel de la Paz para Piedad Córdoba-Copie la carta y envíela.

•Octubre 7, 2009 • 2 comentarios

Copie el texto y envíe al siguiente correo

comments@nobelprize.org

Apoyo firmemente la candidatura de la Sra. Piedad Córdoba, de Colombia, para recibir el Premio Nobel de la Paz. Usted debe saber que la Sra. Córdoba lucha, desde hace muchos años para promover una solución negociada a la guerra civil que sufre Colombia desde hace muchas décadas.

Las principales componentes de sus propuestas son el respeto a los Derechos Humanos y la aplicación de profundas reformas sociales, políticas y económicas

basadas en la Justicia Social. Ella mantiene un contacto activo con todas las personas capaces de encontrar una solución a este conflicto. Por desgracia, los grupos cercanos al gobierno de Colombia tienen el poder suficiente para hacer que su voz no sea escuchada por nuestra población; además han desatado una campaña de calumnias contra esta persona que solo busca contribuir a que haya paz entre todos los colombianos.

El premio podría representar un fuerte apoyo de la comunidad internacional a este esfuerzo. Si las gestiones de la Sra. Piedad Córdoba tienen éxito, con ello se iniciará

el desarrollo de Colombia como un gran país, que tiene una enorme capacidad para contribuir al progreso de toda la humanidad.

Por todas estas razones aplaudiría con gran entusiasmo que le fuera concedido este merecido premio a la Sra. Córdoba.

NOMBRE:

CARGO:

INSTITUCION:

CIUDAD:

PAIS:

Si es a título personal, ponga solamente Nombre , ciudad y país.

Otra opción buena para enviar hoy:

comments@nobelprize.org

Es muy importante que Piedad Córdoba sea Premio Nobel de la Paz para la paz de Colombia, de América y el mundo.

Colombia, no logra terminar con sus sesenta años de violencia porque el odio anida en la mayoría de los colombianos que prefieren la guerra como venganza en lugar de una paz negociada. Por eso odian a Piedad Córdoba porque Piedad representa la paz. Ese odio es estimulado por los grupos de poder que negocian con la guerra y por los fanáticos que no entienden la heroica tarea de Piedad Córdoba que ayuda a liberar a quienes están siendo torturados en la selva colombiana mientras traza el camino hacia la paz. Se acusa a Piedad de guerrillera porque quiere la paz, aunque esto sea contradictorio. Todo lo que se dice contra Piedad es contra la paz de Colombia. La paz así sea pequeña es un comienzo de paz que contribuye a la estabilidad Colombia y  el mundo.

Nombre:

Organización:

Ciudad:

País:

Dictadura en Honduras- Declaración de la Alianza Social Continental- 28-09-2009

•Septiembre 28, 2009 • 2 comentarios

Declaración de la Alianza Social Continental

TRES MESES DE IGNOMINIA: TRES MESES DE RESISTENCIA

Dictadura = Represión y violencia

El Decreto Ejecutivo PCM-M-016-2009 que suspende las garantías constitucionales por 45 días no es más que un intento de dar soporte legal a las acciones de violencia y represión que han venido ejecutando miembros del Ejército y la Policía, en complicidad con el sistema judicial, para reprimir la resistencia popular en Honduras.  En ejercicio de esa orden dictatorial ya han sido militarizados dos medios de comunicación: Canal 36 y Radio Globo.

Es una respuesta a la reacción del pueblo hondureño frente al regreso al país del Presidente Manuel Zelaya, alojado en la embajada de Brasil desde el 21 de septiembre.

Al momento de elaborar esta declaración, se supo que la policía, sin ninguna orden judicial, allanó la casa del propietario de Radio Globo, Alejandro Villatoro y lo capturó sin tener ninguna orden judicial. Las instalaciones del Stybis se encuentran fuertemente rodeadas por militares que pretenden impedir la salida del sepelio de Wendy Ávila hacia el cementerio Flor de Campo, donde serán sepultados los restos de esta joven asesinada por la represión del gobierno de facto.

La arrogancia de los golpistas también desafía a los gobiernos de otros países que se niegan a reconocer legitimidad del régimen impuesto a la fuerza el pasado 28 de junio. El régimen de hecho dio un plazo de diez días al gobierno de Brasil para que determine el estatus de la permanencia del Presidente Zelaya en su sede diplomática so pena de perder la inmunidad diplomática. Diferentes  medios de comunicación y testigos han confirmado el corte de energía eléctrica y agua, así como la presencia de tóxicos en esa embajada y sus alrededores. El canciller argentino ha informado que otras embajadas han sido víctimas de ataques similares.

Los golpistas han anunciado que no recibirán a los embajadores de España, Argentina, México y Venezuela, que tenían previsto volver al país en los próximos días, después de que la OEA y la Unión Europea tomaran la decisión de hacer regresar a los jefes de misión que abandonaron Honduras tras el golpe de Estado. Además, comunicaron que los funcionarios de los países que optaron por mantener las relaciones a nivel de misiones concurrentes, como es el caso de España, tienen restringidos los privilegios propios de los agentes diplomáticos y deben retirar los distintivos y banderas que identificaban sus Estados en las Embajadas.

El domingo 27 de septiembre, el régimen de facto negó el ingreso al país de una comitiva de embajadores de la OEA que llegaban para allanar el camino del dialogo.

El domingo, una delegación de observadores de Estados Unidos, Nicaragua, Guatemala y España, fue objeto represión, primero con la presencia de una patrulla de la policía y luego sintieron en el ambiente del interior del local gases químicos, que les causaron malestar a todos.

La comunidad internacional mantiene el rechazo

La comunidad internacional no acepta ni reconoce legitimidad a la dictadura.  Por el contrario, rechaza sus actos de barbarie y represión, así estén disfrazados de legalidad detrás de un decreto. El gobierno de Brasil no acepta el ultimátum dado por el régimen de facto. La ONU no reconocerá los resultados del proceso electoral que está impulsando la dictadura ni dará ningún apoyo para su realización. El Consejo de Seguridad también expresó su rechazo a las agresiones de la dictadura contra la embajada de Brasil, así como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.  El gobierno de Francia expresó preocupación por la suspensión de garantías en Honduras. El Gobierno español insiste en su respaldo al Presidente Manuel Zelaya.

Resistencia: dignidad y perseverancia.

El Frente Nacional de Resistencia convocó a una gran movilización llamada el día D, para el día 28 de septiembre, a tres meses del golpe de Estado. Se prevé que será reprimida con el único medio que mantiene al régimen de facto: la violencia.

Frente a la convocatoria a elecciones que ha hecho la dictadura, la Candidatura Independiente Popular a la Presidencia de la República con Carlos H. Reyes, como presidente, Bertha Cáceres, Maribel Hernández y Carlos Amaya como designados, en su comunicado No. 2 ha expresado que si se parte de reconocer que en Honduras ha habido un golpe de Estado, lo único que procede es reestablecer el Orden Constitucional reinstalando al Presidente Zelaya Rosales en su puesto; o, convocar a una constituyente que siente las bases para la refundación de la República, con representación mayoritaria de todos los Sectores  Populares. “Un diálogo solamente para legitimar las elecciones sin volver al orden constitucional es una trampa.”  Están consultando la decisión de retirar la candidatura del proceso electoral de no haber restitución del orden constitucional.

Solidaridad: la ternura de los pueblos

La Alianza Social continental reitera, como lo ha hecho desde el 28 de junio, su rechazo al golpe de Estado y a los crímenes cometidos por la dictadura.

Frente a la ignominia de este régimen, convocamos y urgimos la solidaridad de los pueblos del mundo y la reacción eficaz e inmediata de las instancias internacionales en procura de defender la democracia y los derechos humanos del pueblo de Honduras.

Secretaría Alianza Social Continental, Bogotá, 28 de septiembre de 2009.

(Tomado de Alca-Recalca)

Análisis de la Cumbre de UNASUR (sin completar)29-08-2009

•Agosto 29, 2009 • 10 comentarios

1-Uribe quedó solo. Aunque probablemente contaba con la solidaridad de Alan García , éste aclaró que si no era un acuerdo militar de cooperación corriente, y si formaba parte de un plan estratégico de Estados Unidos en la región de ninguna manera podía estar de acuerdo

2-Algunos señalan como un triunfo de Colombia el hecho de que no hubo condena al acuerdo firmado por Uribe.  Pero mal podría condenarse el pacto militar de Colombia con Estados Unidos si Uribe no quiso mostrarlo pese a los requerimientos de varios presidentes.

3-Lo que algunos analistas interpretan como ganancia de Uribe en la cumbre del UNASUR no es ninguna ganancia de Uribe , es una postergación, porque condenar el pacto, sin conocerlo, sería condenar a Estados Unidos y Colombia en bloque lo que justificaría posteriores acciones de Uribe y de Estados Unidos además de ayudar a consolidar la alianza entre ambos estableciendo una grieta mayor dentro del UNASUR que operaría a favor de la estrategia militar de dominación de Estados Unidos.

5-El documento final de la cumbre es bien claro en el punto 3, donde dice “Reafirmar que la presencia de fuerzas militares extranjeras no puede, con sus medios y recursos vinculados a objetivos propios, amenazar la soberanía e integridad de cualquier nación sudamericana y en consecuencia la paz y la seguridad de la región”. Eso no es lo que a Uribe y el canciller hubieran elegido como texto.

7-Si bien es cierto que el texto citado por Chávez “Estrategia Suramericana- Libro Blanco”, Comando de Movilidad Aérea(AMC) es público y por eso mismo no puede ser la versión real de estrategia militar de Estados Unidos, y aunque sea un escrito académico como se ha dicho,al estar publicado en la página del Comando Sur de todos modos refleja el pensamiento y el estilo de Estados Unidos en su estrategia de dominación.

8-No sé si estoy en lo cierto, pero tengo la impresión de que Uribe firmó en este documento más de lo que podía. Porque si el acuerdo es como cualquier otro ¿por qué no había de mostrar su contenido o por lo menos dar a conocer sus líneas generales?

Emma Flood

(La autora no se hace responsable por los comentarios a esta nota)

Grupo colombiano de Facebook trabaja gratis para la guerra informática y mediática de Estados Unidos- 27-08-2009

•Agosto 27, 2009 • 30 comentarios

Este grupo de Facebook trabaja gratis para el proyecto de dominación de Estados Unidos

Esta convocatoria confirma lo que dice Chávez : la intención de guerra contra él y su proyecto. Esta campaña de Facebook fue organizada por los mismos que se levantaron contra los secuestros de las Farc pero se negaron a hacerlo contra la parapolítica que se sirve del paramilitarismo y con ellos como instrumento trepa en el poder político y económico sobre los cuerpos descoyuntados de las fosas de incontables cadáveres asesinados por sus servidores, ni contra los crímenes de estado como si estos fuesen menos criminales que los otros. Esta campaña contra Chávez parece organizada por la CIA y sus amigos locales y de ninguna manera contribuye ni a la paz en Colombia ni a la paz continental, ni tampoco logrará tapar el destino nefasto que este gobierno ha elegido para los colombianos subordinando su suerte al proyecto estadounidense que ocupará el lugar del inexistente proyecto colombiano. La guerra no es un proyecto , es su antítesis.

Esta manifestación convocada por Facebook es la primera manifestación de la estrategia de guerra de Estados Unidos contra Chávez en que la participación de sus convocantes, a sabiendas o no, los convierte en agentes colombianos al servicio de esta guerra informática y mediática.

Son muy respetables las opiniones de quienes no están de acuerdo con Chávez porque no comparten su proyecto (yo no comparto su modalidad autoritaria), pero no es de ninguna manera respetable que se utilice a Chávez para justificar el acuerdo inconstitucional que permiten las base militares estadounidenses en Colombia, ni para elevar las alicaídas encuestas a favor del referendo para la reelección o para tapar las protestas de los colombianos de Bahía Málaga por la instalación de los gringos en la base naval que ya conocen las consecuencias ambientales, sociales y laborales de una vida que han sostenido con esfuerzo alrededor de la naturaleza conviviendo con ella; o para diluir las marchas  de pensionados o docentes contra el referendo y el pacto militar.

¿Ha investigado el gobierno acaso, el impacto social y ambiental de la instalación de los mercenarios contratados por Estados Unidos que ya sabemos perturban la vida de los ciudadanos y agregan un ingrediente más que alimentará la violencia social en los pueblos y ciudades adyacentes a las bases?¿Habrá investigado el gobierno el efecto de la convivencia de los soldados colombianos con los mercenarios “supranacionales”?

Menos aún le han importado las consecuencias que tendrá a nivel continental que no lograrán resolverse en la reunión del Unasur, si como parece se presentarán con la “frente en alto” que en lenguaje uribista quiere decir “actitud de soberbia”. De nada valdrá frente a los demás gobiernos que comparen este acuerdo con los acuerdos de cooperación militar que tienen varios países con Estados Unidos que nada tienen que ver con este pacto que ya selló el gobierno sin que se diera a conocer ni a los ciudadanos colombianos, ni a sus representantes en el congreso, ni a la Corte Constitucional con el argumento de que corresponde al presidente el manejo de la política internacional. Y si hasta hace poco se fomentaba la idea de que las FARC eran las culpables de todo lo malo que sucedía en el país, ahora el culpable de todos los males colombianos resulta ser Chávez a quien el gobierno colombiano ha convertido en el destinatario de todos los errores de este gobierno y en la justificación del pacto militar que ya empezó su trabajo con la invitación del grupo de Facebook a la marcha mundial contra Chávez.

Emma Flood

La autora no se hace responsable por los comentarios a esta nota.

No a las bases estadounidenses en Colombia- 22-08-2009

•Agosto 22, 2009 • 17 comentarios

(Dada la insuficiente información de los colombianos sobre el significado y las consecuencias del establecimiento de bases militares estadounidenses en Colombia reproduzco las palabras del senador Jorge Enrique Robledo en el Senado. Tienen una claridad que difícilmente podría superar yo en un artículo sobre el tema. No he visto una explicación más clara ni de parte de los demás partidos ni de los medios colombianos que están en mora de publicar artículos sobre este espinoso tema. Agrego un enlace a un mapa interactivo de de la página web de Telesur tv donde se muestra la ubicación de las bases y  un enlace a un muy buen articulo de Juan Manuel López Caballero en la revista Dinero.)

http://www.telesurtv.net/noticias/afondo/especiales/bases_militares_latinoamerica/index.php

http://www.dinero.com/noticias-columnistas/golpes-estado-bases-aereas/62498.

Baje AQUÍ archivo PDF de esta intervención.

Intervención del senador Jorge Enrique Robledo en la plenaria del Senado sobre el acuerdo que permite establecer bases norteamericanas en territorio nacional, 11 de agosto de 2009.

Con excepción de Perú, toda Suramérica ha expresado su preocupación o su repudio. Brasil hizo un reclamo formal. Es una posición de principios del Polo. El fin no justifica los medios. Podemos tener relaciones con Estados Unidos, pero no así. Estados Unidos, el imperio más poderoso en la historia de la humanidad. Recuerden Panamá. El pretexto del narcotráfico. Las bases son por sobre todo contra Brasil. Peor que lo de Manta. Cuatro razones para no aceptar las bases. Obama justificó la agresión a Ecuador. Estados Unidos no aprobó en la OEA resolución sobre Ecuador. Los medios de comunicación podrán arrear a las barras bravas, pero a costa de la pobreza de la gente. Impunidad. El acuerdo es inconstitucional.

Voy a hacer un esfuerzo por hacer una presentación bastante breve de este tema, porque ya Gloria Inés Ramírez ha planteado con bastante detalle los hechos fundamentales. Voy entonces a reiterar ciertos puntos que a mi juicio son claves para entender este debate y por qué la posición del Polo Democrático Alternativo.

Lo primero es recordarles a los senadores y a los colombianos que, además de quienes hemos protestado en Colombia ante la idea de instalar bases norteamericanas en nuestro territorio, también han protestado los gobiernos de Ecuador y de Venezuela y prácticamente toda Suramérica. Exceptuando al gobierno de Perú, todos los demás gobiernos han expresado de una u otra manera su preocupación o su repudio con respecto a lo que quiere hacer Estados Unidos en Colombia. Llamo la atención particularmente sobre el reclamo formal que el Canciller brasileño, el señor Celso Amorin, emitió hace pocos días por los medios de comunicación. Amorim expresó primero su repudio a la idea de tenderle cortinas de humo a este hecho gravísimo, de importancia continental, relativa a la instalación de una tropa militar poderosísima en siete puntos de la geografía colombiana. Y hubo una frase específica que empleó el señor Amorin. Dijo que esto que quieren hacer en Colombia va mucho más allá de lo que pueda ser la necesidad interna de Colombia. Llamo la atención sobre esta aseveración. Ellos ven estas bases como una potencia de fuego superior de lejos a cualquier necesidad que pueda tener internamente la República de Colombia.

También vale la pena recordarles aquí a los colombianos que todo este trámite se ha venido adelantando a las escondidas. De manera oculta, negándoles a los colombianos lo que se sabía y venía ocurriendo, hecho no menos grave que hay que repudiar.

(El senador Cáceres, presidente del Senado, interrumpe para hacer una observación sobre el orden del debate).

Estaba entonces diciéndoles que el trámite se venía adelantando a las escondidas hasta que, afortunadamente, la revista Cambio (http://www.cambio.com.co/portadacam…), que suele estar bien informada, nos reveló a los colombianos lo que se estaba cocinando. No olvidemos que el doctor Juan Manuel Santos, como ministro de Defensa, cada vez que pudo negó la posibilidad de que la Base de Manta se trasladara a territorio nacional.

Una posición de principios

Debo señalar que lo que dijo la senadora Gloria Inés Ramírez, como vocera del Polo en el Senado, y lo que yo voy a decir es una posición de principios del Polo Democrático Alternativo, que incluye dos enfoques. Nosotros reconocemos que el gobierno colombiano tiene el derecho y el deber constitucional de enfrentar a quienes lo desafían con las armas en la mano, sean de uno u otro origen. Pero al mismo tiempo, senadores y senadoras, consideramos que un fin, por loable o por legal que pueda ser, no justifica cualquier medio. Es un debate probablemente de los más importantes en la historia de Colombia. Quienes secuestran pueden argüir ciertas causas o ciertas lógicas o ciertas argumentaciones para justificar sus secuestros. A ellos les decimos que así le señalen al secuestro un fin noble, no lo aceptamos, porque el fin no justifica los medios. A quienes han utilizado para proceder la lógica del paramilitarismo, también con unos argumentos supuestamente loables, nos toca decirles que el fin no justifica los medios. Y lo mismo le tenemos que decir al Estado y al gobierno de Colombia: ningún fin, por noble que sea, puede utilizar cualquier medio. Los Estados no pueden secuestrar al que secuestra. No pueden asesinar al que asesina. No pueden robar al que roba. Entonces, dar como argumento para la instalación de las bases militares extranjeras en Colombia que se van a utilizar contra el narcotráfico o contra el terrorismo no resulta un argumento sostenible, salvo que se apele a la lógica repudiable de que el fin justifica los medios, repito, lógica que nosotros los del Polo no aceptamos bajo ninguna consideración.

¿En qué consiste entonces la posición de principios con respecto a las tropas extranjeras en el territorio de Colombia? Que no aceptamos la presencia de tropas extranjeras en ningún país de la tierra, ni tampoco en lo que consideramos el sagrado territorio nacional. Ni norteamericanas ni de ninguna parte. Nosotros creemos además que debiera hacerse un gran acuerdo de los países latinoamericanos para que no haya tropas extranjeras en ningún país del continente y para que solo operen en cada país las tropas nacionales de cada uno, circunscritas a sus propias necesidades. Y esto por una obvia consideración que cualquier persona que no esté obnubilada, en una actitud dogmática o sectaria, tiene que entender: un soldado de cualquier país del mundo, no importa en donde esté localizado o donde esté parado, representa los intereses del país cuya bandera juró defender. Un soldado norteamericano acantonado en el territorio nacional de Colombia representa los intereses de Estados Unidos en Colombia. Un soldado alemán localizado en Burundi representa allí los intereses de Alemania y no los intereses de Burundi. En desarrollo de esta lógica, razón tiene la presidenta de Argentina cuando le dijo al doctor Álvaro Uribe en estos días, señor presidente, no me cabe en la cabeza que el coronel Fernández pueda darle órdenes al coronel Johnson, refiriéndose al caso de un coronel latinoamericano dándole órdenes a un oficial norteamericano. ¿Nos van a echar aquí el cuento de que las tropas norteamericanas que se asienten en el territorio de Colombia van a recibir órdenes del doctor Silva (el ministro de Defensa de Colombia)? ¿Van a recibir órdenes del presidente de la República de Colombia? ¿Van a recibir órdenes del jefe de las fuerzas armadas colombianas? Por favor, señores, lo menos que tenemos que pedirles es respeto en estos debates y en las argumentaciones. Les hago un pregunta que va aún más allá: si le llega desde el Pentágono o desde el Comando Sur una orden a un oficial norteamericano instalado en Colombia, diciéndole que proceda de frente y a tiros contra las tropas colombianas, ¿ese oficial norteamericano se va a negar a cumplir la orden con el argumento de que eso en el tratado no está permitido? Por favor, seamos serios. Todos sabemos que estas cosas funcionan con la lógica de que las órdenes se cumplen o la milicia se acaba. Luego estamos hablando de asuntos de especial complejidad.

Lo anterior no quiere decir que no podamos mantener relaciones con Estados Unidos. Aquí nos pasa algo parecido a lo que ocurre con el Tratado de Libre Comercio. No es que no podamos tener negocios con Estados Unidos. Lo que no podemos es tener malos negocios. Y en ese sentido, asentar tropas norteamericanas en Colombia es la peor decisión en la historia del país.

EU, el más poderoso imperio en la historia de la humanidad

Voy a mencionar algo que ustedes suelen evadir o que evaden. Quienes presencian el debate van a ver que los defensores de las bases volverán a evadirlo aquí esta noche. Estados Unidos, el Pentágono o Washington no representan los intereses de las hermanitas de la caridad. Estados Unidos no es un país que haya demostrado en la historia de la humanidad que no pone el uso de la fuerza al servicio de sus intereses. Lo voy a decir de una manera más directa. Estados Unidos es un imperio. La política global que adelanta es una política imperialista. Es el más grande imperio de la historia de la humanidad. Nunca había habido un imperio más armado en el mundo que el de Estados Unidos. Estados Unidos tiene medio millón de tropas por fuera de sus fronteras. Estados Unidos gasta este año en todo su aparato militar 612 mil millones de dólares, igual a lo que gasta todo el resto del mundo en su conjunto. ¿Y para qué ese gasto militar? ¿Para qué los centenares de bases que tienen localizadas en todos los confines del planeta? ¿Para llevar la felicidad al África? ¿Para llevar la felicidad a Asia, para llevar la felicidad a América Latina, para traer la felicidad a Colombia?

¿Cómo actúan los imperios? La respuesta es muy simple. Un imperio es un país poderoso que mediante mecanismos diplomáticos o económicos o militares y de guerra les impone a otros países un orden tendiente a beneficiar los intereses de los capitales de ese imperio y no los de los demás países de la tierra. Le pediría, señor canciller, que esta argumentación que le estoy haciendo con respecto a si Estados Unidos es o no un imperio, me la refute o me la respalde.

Estoy recomendando mucho un libro en estos días. Se llama Legado de cenizas. La historia de la CIA, de Tim Weiner, un cronista del New York Times, que no es de la izquierda ni pertenece al Polo. Es un libro recomendado por el periódico The Wall Street Journal, por Los Angeles Times, por el New York Times, por el Washington Post. Y qué es lo que explica Weiner con todo detalle, y no escondiéndose, ni con vergüenza, porque a él le parece que eso está bien. Empieza diciendo que Estados Unidos es un imperio y explica cómo, con todo detalle, no ha habido contradicción política grave en los últimos sesenta años en la historia del mundo en la que Estados Unido no haya intervenido como un imperio, intrigando políticamente, sobornando, corrompiendo en muchos casos o agrediendo militarmente en muchos otros. Repito el título del libro, que les recomiendo: Legado de cenizas. La historia de la CIA, por un autor norteamericano que explica con franqueza lo que yo estoy mencionando aquí y a lo cual quisiera que hiciesen referencia de manera precisa el canciller y demás ministros.

Y las historias del imperio son todas. No sé cuántas acciones militares hemos tenido que observar en las últimas décadas en la sola América Latina. República Dominicana, Cuba, Nicaragua, Guatemala, Panamá, Chile, Brasil, en todas partes ha intrigado e intervenido. Estas bases que se van a instalar tienen entonces que ver con esa lógica. Y ojo, senadores y senadoras, colombianos, que no nos digan tampoco ahora los ministros que el texto del tratado no autoriza a esas bases norteamericanas para derrocar un gobierno en Colombia. Es que tampoco el imperio cumple con las normas. En estos días se ha recordado cómo en el año de 1848 Estados Unidos firmó un tratado con la Nueva Granada en el que se comprometió a garantizar militarmente la soberanía de la Nueva Granada, o sea, la Colombia de hoy, sobre Panamá. Y todos sabemos que cuando llegó la hora de cercenar el territorio nacional y quedarse con el Canal de Panamá, las tropas norteamericanas no vacilaron en llegar a Panamá, pero no a garantizar la soberanía de Colombia sobre el territorio panameño sino a hacer precisamente lo contrario.

Les voy a dar otro dato, senadores y senadoras, que preocupa mucho en América Latina. Después de que el gobierno de Colombia intervino con tropas de manera ilegal en Ecuador, la OEA se reunió, como todos ustedes lo recuerdan, y repudió ese acto hostil e ilegal del ejército colombiano en el territorio del hermano país. Y recordarán que el propio gobierno de Colombia, con el doctor Álvaro Uribe Vélez a la cabeza, tuvo que pedir excusas y prometer que nunca más lo volvería a hacer. Aquí tengo las notas exactas del compromiso que hizo Colombia en ese momento. Y atérrense ustedes, colombianos y colombianas. El único país de la OEA que no firmó el artículo 4º de esa declaración, que condena el uso de la fuerza militar en la América Latina con cualquier propósito, ¿saben cómo se llama? Estados Unidos de América. En otras palabras, Estados Unidos le notificó el 17 de marzo del año pasado a toda la América Latina que se arrogaba el derecho de intervenir militarmente donde se le diera la gana. Eso fue lo que quedó establecido ese día con el cuento de los ataques preventivos y con el cuento de la lucha contra el terrorismo. Entonces no nos sorprendamos si aquí muchos colombianos, diría que la mayoría, y mucha gente en América Latina nos preocupamos por estas bases, doctor Silva. Es que estamos hablando de las bases de un imperio que hace no más un año nos advirtió a los latinoamericanos que si tiene que agredir a cualquier país en América Latina, porque así lo determinan sus intereses, no vacilará en hacerlo. Pero no solo eso, también advierten que si tienen que agredir a algún país de América Latina a través de las tropas de un tercer país, procederán a hacerlo, que fue en cierto sentido lo que sucedió contra la República del Ecuador.

El pretexto del narcotráfico

Se nos aduce que son unas bases contra el narcotráfico. Por favor, respetémonos. Es obvio que allí va a haber operaciones contra el narcotráfico, pero que las siete bases tengan como propósito principal el narcotráfico…

Entre otras cosas, si hay una cosa fracasada en el mundo de hoy, como lo reconocen tirios y troyanos, es la estrategia antidrogas de Estados Unidos. Es un fiasco absoluto. No resuelve de ninguna manera el problema. Es más, aquí se ignora que el Plan Colombia no apunta a acabar con el narcotráfico sino a reducirlo apenas al 50 por ciento. Luego es una táctica que Estados Unidos desarrolla. Curiosamente, y sería muy bueno que nos lo explicaran el canciller y el ministro de Defensa, cómo es que le sirve a Colombia perseguir al narcotráfico hasta el 50 por ciento de manera que los precios de la droga se disparen hacia arriba y que quienes se financien con la droga puedan obtener una financiación mayor. Que nos explique el canciller, que nos explique el ministro de Defensa, cómo es que el Plan Colombia no apunta a acabar con el narcotráfico sino a reducirlo al 50 por ciento, mecanismo, repito, que valoriza el precio de la droga en Colombia y en las calles de Estados Unidos y que ha fracasado para resolver el problema del narcotráfico.

Todos sabemos y el doctor Silva lo sabe, porque según entiendo, es un interesado en estos asuntos de la geopolítica, que las siete bases reemplazan la Base de Manta, en el Ecuador. Y que a su vez la Base de Manta se instaló allí para reemplazar la Base Howard de Estados Unidos en la Zona del Canal. Eso lo sabe todo el mundo que estudie estos asuntos de la geopolítica. La Base Howard estaba instalada en Panamá desde tiempos antiquísimos. Desde la Base Howard en Panamá salieron los helicópteros y las tropas norteamericanas que, a un costo de centenares de panameños muertos, derrocó al presidente constitucional de ese país, al general Noriega. Y las tropas norteamericanas lo secuestraron de la Nunciatura Apostólica y se lo llevaron a Estados Unidos, donde un juez lo condenó a una pena de varias décadas. Y aquí me dirán: es que el general Noriega no era buena persona, y en esa discusión no me voy a meter en este momento. La pregunta que hago es muy simple: ¿quién le otorgó el derecho a Estados Unidos de invadir a Panamá, provocar centenares de muertos entre el pueblo panameño, secuestrar a su Jefe de Estado, llevárselo a Estados Unidos y condenarlo a veinte años de cárcel? De eso es de lo que estamos hablando. Y entonces les pregunto: ¿que sucederá si el día de mañana el presidente de Colombia no es alguien como Álvaro Uribe, a quien Bush le decía, doctor Uribe, usted nos ha dado más de lo que le pedimos? ¿Qué sucederá si el día de mañana el pueblo colombiano pone en la dirección del Estado a un presidente que no le guste a Estados Unidos? ¿Qué se hará desde las bases norteamericanas que se van a instalar en Colombia? ¿Qué sucederá, para hacer un pregunta sencilla, si un Presidente de Colombia anuncia el día de mañana que no le gusta el “libre comercio” y que no quiere Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos? ¿Los soldados de esas bases, ministros, se van a quedar con los brazos cruzados viendo cómo uno de sus satélites se les desalinea y toma decisiones económicas que no los favorecen?

Las bases entonces hacen parte de la estrategia de dominación global de Estados Unidos, para controlar a Colombia, primero que todo, para controlar el resto de América, en segundo término, y para amenazar al mundo entero, porque por supuesto que esas bases tienen esa posibilidad.

De la estrategia norteamericana hace parte también la decisión tomada hace dos años de poner la IV Flota Naval a navegar por las aguas del Caribe y de Suramérica, decisión contra la que protestó la Cancillería de Brasil, que se siente amenazada por la IV Flota, con toda la razón, porque es una flota de guerra que apunta a someter a porciones del mundo mediante la utilización de portaaviones y otro tipo de armamento. Hace parte también, como lo revelaron la revista Cambio y el periódico El Tiempo, de la última estrategia del Pentágono, definida por el profesor Tokatlián como la estrategia de la “guerra perpetua” (http://www.eltiempo.com/archivo/doc…). Estados Unidos se está entrenando para sostener varias guerras al mismo tiempo, guerras grandes, medianas, pequeñas, de todos los tamaños. Y hace parte de lo que el señor Chalmers Johnson señala como la estrategia de los lotos o nenúfares. Chalmers Johnson es un profesor emérito de la Universidad de California y les prometo que tampoco milita en el Polo. Voy a leerlo textualmente. Dice: “La mayoría de estas nuevas bases militares norteamericanas en el mundo, constituyen nenúfares –esa es una figura que no vale la pena entrar a explicar en detalle– desde los cuales nuestras fuerzas podrán saltar como ranas muy bien armadas” (http://www.deslinde.org.co/files/Es…). Repito, “nuestras fuerzas”, o sea, las de Estados Unidos “podrán saltar como ranas muy bien armadas” de un sitio a otro.

Luego cuando aquí nos aducen que las bases no son tan grandes, o que están pegadas a bases colombianas, pues no están diciendo nada que le quite gravedad a todo lo que hemos venido denunciando. Y estas bases, senadora Cecilia López, son por sobre todo contra Brasil, y por eso Brasil protesta. Cualquiera que estudie algo de historia entenderá que en el mediano o en el largo plazo, Estados Unidos y Brasil se tendrán que ver en la competencia económica en Suramérica, disputándose mercados, industrias, producciones agropecuarias, y en ese sentido, estas bases ponen en la mira a Brasil, como el país más importante del subcontinente suramericano.

Peor que lo de Manta

Nos dicen, no se preocupe, senador Robledo, que la de Manta sí era mala porque era una base gringa, las de aquí no. Cómo engañan a la gente. Tómense el trabajo de investigar, señores del gobierno, cómo era la Base de Manta. La Base de Manta era, estrictamente hablando, una sub-base gringa montada sobre una base ecuatoriana. Manta es el municipio, la base se llama Eloy Alfaro y el pedazo gringo, técnicamente llamado FOL, o Puesto Militar de Operaciones Avanzadas, ocupaba el cinco por ciento de la Base de Manta. Pero porque el Comando Sur no necesita más. Entonces sí es verdad que había un oficial ecuatoriano que controlaba la puerta de la Base de Manta, pero ahí dentro había una instalación norteamericana, en el cinco por ciento del área, donde los oficiales norteamericanos hacían lo que se les daba gana. Y eso es lo que van a hacer en Colombia, solo que lo van a hacer siete veces. En Palanquero, la base colombiana, con celador colombiano en la puerta y adentro unas instalaciones norteamericanas donde los norteamericanos van a hacer lo que se les dé la gana. Y lo mismo en Apiay, y lo mismo en todas partes. Luego por ese lado no hay diferencia con la Base de Manta. Las diferencias, ministros, y ustedes lo saben, la empeoran. ¿Por qué? Porque la Base de Manta, según el acuerdo, era solo contra el narcotráfico. Estas ya son, según lo ha revelado la revista Cambio, por ahora la información que tenemos, no solo contra el narcotráfico sino también contra el terrorismo, y a favor, según dice, de la paz, la estabilidad, la libertad y la democracia. Y todos sabemos que no ha habido agresión cometida por el imperio en el planeta que no haya sido hecha en nombre o de la paz, o de la estabilidad, o de la libertad, o de la democracia. Luego aquí lo que tenemos ya no es solo una base contra el narcotráfico, sino contra lo que se le antoje a Estados Unidos, porque no será el doctor Silva ni ningún otro ministro de Defensa y ni siquiera el presidente colombiano el que les dirá a los gringos cómo interpretar estas cosas.

Por primera vez en la historia de Colombia, revela la revista Cambio, el acuerdo permitirá el uso de bases militares colombianas para operaciones en las que intervendrán soldados, aviones y buques de guerra estadounidenses. Luego tampoco nos echen el cuento de que es un pequeño ajustecito a lo del Plan Colombia, que ya era bien malo. Estas bases empeoran lo de Manta también de otra manera, porque amenazarán el Caribe. La Base de Manta solo apuntaba hacia el Pacífico y estas apuntan también hacia el Caribe. Y dicen las informaciones que desde las bases gringas en Colombia podrán operar las tropas norteamericanas contra terceros países. Y es obvio que así sea. Para qué diablos quiere aquí el Pentágono un C-17, un avión de una potencia militar impresionante, además de portahelicópteros, etcétera, etcétera, si no es para operar contra terceros países.

¿Y qué va a pasar con el mando de las bases? Ya cité la ironía de la presidenta de Argentina. ¿Entonces el oficial Pérez le va a dar órdenes al oficial Kennedy? Me muero de la risa. No es cierto. No puede ocurrir. Si ni siquiera acepta Estados Unidos que Colombia les juzgue a los oficiales norteamericanos que cometen crímenes como violaciones, narcotráfico, paramilitarismo. ¡No acepta ni siquiera eso Estados Unidos! Uno de los aspectos más vergonzosos de este acuerdo es que un soldado norteamericano o un mercenario, porque va a haber también mercenarios, pueden cometer el peor crimen en Colombia y no podrá ser juzgado por las autoridades colombianas. Entonces me arguyen que unas tropas extranjeras que no aceptan ser juzgadas por jueces de Colombia cuando cometen delitos de violación o narcotráfico le van a recibir órdenes al ministro de Defensa de Colombia o a un coronel colombiano. Me perdonan, pero eso no es posible ni aquí ni en ninguna parte.

Y ya empezaron con los trucos. Está prohibido por parte de ellos decir que esto es un tratado. No. Es un convenio, porque, claro, ahora explicaremos por qué no se puede hablar de tratado. Tampoco las llaman bases. En Ecuador también estaba prohibido decir que la base gringa en Manta era una base. Y aquí también está prohibido. Ya acordaron, nos dice la revista Cambio, que los buques gringos de guerra no se llamarán buques de guerra sino buques de estado, para ocultar lo que está sucediendo.

Cuatro razones para no aceptar las bases

Cuatro son las razones principales por las que estas bases no se deben aceptar. La primera a mi juicio es la más grave. Es que la base o las bases se dirigen primero que nada contra Colombia. ¡Obvio, porque ocupan el territorio nacional y violan la soberanía del país, la autodeterminación! Les voy a contar una anécdota para que ustedes vean hasta donde llegan las imposiciones de Estados Unidos sobre Colombia, sobre todo en asuntos militares. Esto ya se lo conté a los ministros en el debate que hubo en la Comisión Segunda. El doctor Andrés Pastrana, en una reunión de la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores, aquí tengo las informaciones, reveló cómo el despeje del Caguán, senadores, había sido una exigencia del gobierno de Bill Clinton para que hubiera Plan Colombia. Ojo, el despeje del Caguán fue una condición del gobierno de Estados Unidos para entregar la plata del Plan Colombia. Sobre el despeje del Caguán se pueden tener muchas opiniones. También decía en la Comisión Segunda que supongo que al doctor Valencia Cossio le parece una maravilla el despeje del Caguán, y supongo que al doctor Uribe le parece malísimo.

Y llamo la atención, colombianos: ¿es aceptable que un gobierno extranjero le imponga a Colombia una decisión de la gravedad y las implicaciones de un despeje como el que hubo en ese momento? Pero ojo, voy más allá. El 17 de marzo de este año dijo también el doctor Andrés Pastrana que el Tratado de Libre Comercio también era una condición del Plan Colombia. Podemos tener muchas opiniones sobre el Tratado de Libre Comercio, si es bueno, regular o malo. Pero es inaceptable que nos lo imponga Estados Unidos mediante los recursos del Plan Colombia. Porque es que aquí todo el día se habla de que los gringos dieron, que los gringos vinieron, que ofrecieron, que no sé qué. Pero nadie se pregunta cuánto cobran los gringos por sus llamados servicios. Cuánto le ha costado al agro colombiano, para solo hablar del agro, la política de “libre comercio” impuesta por el Plan Colombia y que se viene desarrollando desde hace rato. ¿Alguien se ha tomado el trabajo de comparar los dólares del Plan Colombia con las pérdidas agrícolas e industriales y de todo tipo del Plan Colombia? Sabían ustedes, senadores, y estoy seguro de que no lo sabían, que el doctor Juan Manuel Santos, ahora en trance de candidato presidencial, en diciembre 20 del 2001, cuando era ministro Hacienda, firmó un acuerdo stand by con el Fondo Monetario Internacional, titulado “FMI acoge en Plan Colombia”. Luego lo que nos impusieron en el Plan Colombia, donde están contempladas todas las privatizaciones de las electrificadoras regionales, para poner un ejemplo, nos lo convirtieron después en un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que nos obliga y que lesiona en materia gravísima la soberanía nacional y la economía del país. ¡Cuánta hambre en Colombia por cuenta del Plan Colombia! Y no me estoy refiriendo a la que pueda tener que ver con la lucha contra el narcotráfico. Me estoy refiriendo a imposiciones del calibre que estoy denunciando aquí. Entonces, ministros, no nos vengan tampoco ustedes con el cuento de que Estados Unidos se aparece por aquí como si fuera la Madre de Calcuta haciéndoles regalos a los colombianos.

Estas bases, senadores y colombianos, y es también de extrema gravedad, involucran del todo a Colombia en la estrategia militar de Estados Unidos por el control del mundo. Estas bases convierten a Colombia en peón de la estrategia de guerra de Estados Unidos por el control del mundo. Y con la guerra no se juega, senadores y colombianos. Estas bases nos pueden agravar en materia insospechada los problemas de violencia y de guerra que padece el país. Y van atadas a otras prácticas que debo denunciar: ahí nos anunciaron que viajan ochenta militares colombianos a Afganistán. ¿Qué tienen que hacer tropas colombianas en Afganistán? ¿Qué le ha hecho el pueblo de Afganistán al pueblo de Colombia para que nuestras tropas se vayan para allá a ponerse al servicio de Estados Unidos, para agredir a una nación que ni siquiera los colombianos saben dónde queda? Todo esto viene junto, en el paquete del que estamos hablando.

Alguien me decía en estos días en algún programa de radio, sí, senador, todo eso que usted dice es cierto, pero tampoco es tan grave porque ahora el presidente de Estados Unidos se llama Barack Obama y no George W. Bush. Pues les informo un hecho con el que me tropecé en estos días. ¿Qué dijo el señor Obama el día en que las tropas colombianas agredieron ilegalmente a la hermana República del Ecuador, ilegalmente, porque el fin no justifica los medios? ¿O vamos a terminar justificando las motosierras y el secuestro, que porque hay un fin supuestamente noble? ¿Qué dijo Barack Obama, en ese entonces candidato a la Presidencia, cuando el ejército colombiano atacó a la vecina República ecuatoriana? Dijo: “Apoyaremos el derecho de Colombia a atacar a terroristas que buscan esconderse en el otro lado de sus fronteras”. O sea, Barack Obama, en estos asuntos, coincide con la política del señor George W. Bush, la del ataque preventivo. El Estado norteamericano se arroga el derecho a atacar donde se le dé la gana y respaldar a quien ataque en cualquier parte. Luego con Obama no hay que hacerse esperanzas.

Y aquí hay otro hecho no menos grave que en Colombia pasó inadvertido y que en parte explica las reacciones airadas de los vecinos. Son las declaraciones del doctor Juan Manuel Santos, en ese momento ministro de Defensa, en el periódico El Tiempo el 1º de marzo pasado. Dice Juan Manuel Santos, ministro de Defensa de Colombia, después de que Uribe juró en la OEA que nunca volvería a repetir lo que pasó en Ecuador: “Golpear a terroristas que sistemáticamente están atentando contra la población de un país, así estos no se encuentren dentro de su territorio, es un acto de legítima defensa y una doctrina cada vez más aceptada por la comunidad y el derecho internacional”. Yo les pregunto a los senadores, le pregunto al gobierno, le pregunto a usted, ministro de Defensa, le pregunto al canciller, les pregunto a los empresarios y a los trabajadores: ¿esta es la política oficial del gobierno de Álvaro Uribe Vélez, el derecho que expresó su ministro de Defensa, el doctor Juan Manuel Santos, a atacar a cualquier país del vecindario? ¿Así se quieren tener buenas relaciones con los países vecinos, así se quiere tener un trato cordial con los países vecinos, con quien es obvio que el presidente Uribe tiene grandes diferencias? Y es obvio que las tienen Chávez y Correa, pero no va a ser con estilo de la matonería como vamos a tener las relaciones que deseamos mantener con esos gobiernos elegidos legítimamente por sus pueblos, así no les gusten a los colombianos. De la misma manera que el presidente Uribe fue elegido por los colombianos, así no les guste a los vecinos. No es con este tipo de amenazas y este tipo de actitudes como vamos a relacionarnos bien.

Y no olvidemos una cosa, senadores. Nosotros, los que estamos aquí sentados, no sufrimos el hambre, la miseria y la pobreza que sufren los pueblos de Colombia, Ecuador y Venezuela cuando las relaciones se dañan. Aquí nadie vende pimpinas de gasolina ni está pendiente de hacer un mercado en Venezuela o al otro lado de la frontera con el Ecuador. Estos son temas que hay que trabajar con seriedad. Mediante este tipo de decisiones, Colombia se está aislando en el Continente, en una actitud de falso nacionalismo que no se corresponde con las realidades ni con las necesidades. Aquí los canales de televisión podrán arrear a las barras bravas colombianas en lo que quieran, pero estas campañas le están haciendo un gran daño al país. Y repito, es muy grave que este gobierno, después de lo Ecuador, ¡después de lo de la OEA!, haya permitido que su ministro de Defensa amenazara el vecindario, arrogándose el derecho de hacer lo que se le antoje. ¿Y este va a ser el próximo presidente de Colombia? ¿Y ustedes se preguntan por qué están molestos los vecinos? Si la cosa fuera al revés, qué pensaríamos nosotros, senadores. Es decir, si las bases fueran de otra potencia extranjera o la misma y estuvieran localizadas en Ecuador y en Venezuela y desde esos países estuviéramos siendo agredidos o fuera a ser agredido el gobierno de Colombia, ¿qué diría la Casa de Nariño? Tenemos que proceder con cabeza fría y tramitar las diferencias con la mayor seriedad.

Impunidad

Aquí el ministro de Gobierno se ingenió la frase de que el trato que se les iba a dar a las tropas norteamericanas en Colombia no era de impunidad, sino de inmunidad. Pues no es cierto, señor ministro, sí es de impunidad. Usted sabe muy bien que esos soldados que se instalen en Colombia podrán cometer el peor delito del mundo y ni así podrán ser reclamados por jueces colombianos. Se los llevarán para Estados Unidos, y en Estados Unidos el gobierno hará lo que se le dé la gana, senador Parmenio Cuéllar. Recordemos, como lo están haciendo hoy los medios de comunicación, que Estados Unidos no es signatario del Tratado de Roma, o le tiene fuertes excepciones, y que Estados Unidos no acepta la Corte Penal Internacional. Un soldado norteamericano puede cometer el peor crimen en Colombia y se lo llevan para Estados Unidos, porque aquí no lo podemos juzgar. Y si la justicia norteamericana no le sigue un proceso, no se puede apelar a la Corte Penal Internacional para sean los jueces internacionales los que traten el caso. Si eso no es una norma de impunidad, yo les pregunto, qué son normas de impunidad.

Lo que quieren hacer, ministros, es inconstitucional. ¡Es inconstitucional! No hay ningún artículo de Constitución Política que permita hacer esto. Permítanme detallo el punto un poco para ilustrar al Senado y a los colombianos. El artículo 9º de la Constitución dice que las relaciones exteriores del Estado colombiano se tienen que fundamentar en la soberanía y en el respeto a la autodeterminación. Y es evidente que estas bases lesionan la soberanía nacional y la autodeterminación de Colombia. Establece también ese mismo artículo que las relaciones internacionales de Colombia se orientarán hacia la integración latinoamericana y del Caribe. Y es evidente que si algo se está deteriorando son las relaciones con el resto del continente, luego esto de las bases es contrario a la norma constitucional.

¿Qué dice sobre tropas extranjeras la Constitución? No hay en ella una sola norma que permita asentar en Colombia tropas extranjeras de manera permanente, ni construir instalaciones y aún menos operar militarmente en este país. Lo máximo que permite el artículo 173 de la Constitución es el tránsito de tropas extranjeras por el territorio nacional, si antes lo aprueba el Senado. Y es evidente que aquí no quieren que lo apruebe el Senado. Y no quieren que lo apruebe el Senado, porque si viene al Senado, y si va a la revisión de la Corte Constitucional, se les cae el acuerdo, porque resulta que no es constitucional lo que están haciendo.

Establece el artículo 150 de la Constitución que aprobar este tipo de acuerdos es función del Congreso. Senadores, le están arrebatando este derecho al Congreso de la República. Son funciones del Congreso aprobar o desaprobar los tratados que el gobierno celebre con otros Estados. No nos vengan con cuentos a decirnos que este es un conveniecito chiquitico y que entonces no es un tratado. ¡No! Esto es un tratado con Estados Unidos. Y un tratado de gravedad extrema, que ha convulsionado al continente. Y es de la exclusiva prerrogativa del Congreso aprobarlo o no. Y estipula el artículo 241: funciones del Corte Constitucional, decidir definitivamente sobre la exequibilidad de los tratados internacionales y de las leyes que los aprueben.

Luego esto que están haciendo pretende evadir el trámite en el Congreso y la revisión de la Corte Constitucional. Y es obvio que quieren evadir la revisión de la Corte Constitucional por una razón: la Corte Constitucional, en la Sentencia 863 del 2004, ya dijo que aun si se tratara de tropas de la ONU, y fuera solo el tránsito, habría que conseguir la autorización previa del Senado de la República. Lo dice muy claramente la Corte Constitucional. Pero voy más allá. Todo esto lo están tramitando, es casi increíble lo que sucede en Colombia, la falta de seriedad, la gran manipulación de este país, con base en dos normas. ¿Saben cuáles son? La Ley 24 de 1959 y un convenio entre Colombia y Estados Unidos del año 1962. Este es el Convenio de la Alianza para el Progreso. Pero si ustedes leen la Ley 24 de 1959 y el Convenio de 1962 entre Estados Unidos y Colombia, verán que allí no se habla nada de asuntos de guerra. ¡Nada! Las palabras armas, aviones, barcos de guerra, fusiles, narcotráfico, no aparecen por ninguna parte en esos documentos. Son documentos dedicados a la cooperación económica, que para nada tienen que ver con los asuntos militares. Entonces, muy astutos, cuando se estaba tramitando el Plan Colombia, los funcionarios cogieron el Convenio de 1962 y le soplaron unas frases contra el narcotráfico, que no se derivan del texto del Convenio, violando de manera flagrante la ley.

No lo dice el senador Robledo. Lo conceptuó el Procurador General de la Nación, el 30 de noviembre del 2005, cuando les dijo, señor canciller, que todo eso que ustedes estaban haciendo es ilegal. Les dijo que todo lo que habían tratado como acuerdos simplificados es ilegal y que debían volver a tramitarlos todos y aprobarlos todos, pero en el Congreso. Pero por supuesto, no lo hacen ni lo van a hacer porque de lo que se trata es de darle el pase a esta violación flagrante de la Constitución, recurriendo a argucias que los dejan muy mal parados en cualquier análisis de seriedad que se le haga a este gobierno.

Concluyamos con un par de reflexiones. Primero, no debe haber bases extranjeras ni en Colombia ni en ningún sitio del territorio de Suramérica. No debe haberlas. ¡Las de nadie! De absolutamente nadie y por supuesto, tampoco de Estados Unidos, por todos los agravantes que ya he mencionado. No debe haber bases. Los colombianos y todos los demócratas del continente nos debemos oponer a que las haya. ¡Fuera tropas norteamericanas del territorio de Suramérica! No queremos ser peones de ese imperio, no queremos poner muertos por cuenta de las necesidades de las trasnacionales de ese país. Hay que enfrentar las violaciones a la Constitución y la ley, pero hay que enfrentarlas con la lógica de que el fin no justifica los medios. El Estado no puede secuestrar al que secuestra, no puede asesinar al que asesina, no puede robar al que roba. El Estado no puede, con el argumento de defender los intereses nacionales de Colombia, pisotear la soberanía y los intereses nacionales.

Pero sí se empeñan, ministros, tengan siquiera la delicadeza de traer el acuerdo al Congreso. Respeten la Constitución que juraron cumplir. Permitan que haya un debate franco y claro. No sigan actuando a las escondidas. Permitan que la Corte Constitucional lo revise. Senadores y senadoras, exijan el respeto a sus derechos. Es que aquí no nos eligieron para que viniéramos simplemente a ganarnos un sueldo. Nos eligieron para representar a unos determinados electores y exigir que al Congreso de Colombia se le respeten sus fueros. Aquí hace rato le oí decir a alguien, en una intervención bastante desafortunada, que el presidente de la República tenía el derecho a hacer lo que se le antojara, cosa que no es cierta. Cuando se trata de defender los intereses del Congreso, también los quiero ver, senadores, exigiendo que sea el Congreso de Colombia el que aprueba o desapruebe ese tratado. Tienen la mayoría, bueno, tramítenlo como debe ser. Permitan que la Corte Constitucional revise. Por qué le temen a la Corte Constitucional, por qué se le ocultan a la Corte Constitucional, por qué se le esconden, si tienen la razón y dicen que la Constitución los protege. Por todas estas razones, que a mi juicio son de fondo, y que vamos a oír con atención si les hacen caso o no, nos ratificamos en la idea de que estas bases tienen como primera víctima, no a los vecinos, sino al pueblo colombiano. ¡Al pueblo colombiano!

Terminemos con una frase agria. Aquí hay colombianos que lograron separar su suerte personal de la suerte de la nación y a quienes les va bien aun cuando al resto de colombianos les vaya mal. Entonces es probable que no se sientan amenazados cuando llega una potencia extranjera a arremeter en contra de los intereses y de los derechos de Colombia, porque es que no es con ellos. Yo a ratos en Colombia me siento viviendo en un país ocupado, ocupado por los gobiernos que definitivamente maltratan todo el día a las gentes del común, a las capas medias, a los empresarios no monopolistas, y decidiendo siempre en beneficio de intereses contrarios a los intereses nacionales. Esperemos que los colombianos entiendan la gravedad de lo que ocurre y actúen en consecuencia.

http://www.moir.org.co, http://www.senadorrobledo.org http://www.deslinde.org.co

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Colombia no se integra, se enferma. 09-08-2009

•Agosto 10, 2009 • 138 comentarios

Pequeño aporte a la reflexión de por qué a Uribe le va tan complicado por no decir que le va mal.

Hoy Correa asumió la presidencia según el ritual indígena, mañana asume oficialmente la  presidencia  de Ecuador. Por la tarde preside la reunión  del UNASUR. Hoy lo acompañaron Evo y Rigoberta Menchú, mañana se agregan los demás presidentes y cancilleres; todos menos Uribe. Esto quiere decir que Correa en estos dos días  hace pública la inclusión de la población indígena en la vida política del país, que es un paso importantísimo hacia la integración interna de Ecuador. Mañana al presidir el UNASUR en suelo ecuatoriano, da un paso definitivo hacia la integración de Ecuador con la comunidad sudamericana. Ser miembro del ALBA, organización subregional de los países bolivarianos, no le impide ser miembro del UNASUR. Evo Morales integra a la Bolivia indígena reconociendo el derecho de los pueblos indígenas a gobernarse según su tradición cultural y sus valores. Bachelet ha hecho un trabajo de integración interno y externo, buscando la reconciliación y el bienestar de los chilenos y favoreciendo su inserción en la economía mundial.

Uribe menosprecia al pueblo indígena y le niega sus derechos constitucionales a vivir de acuerdo a su tradición milenaria, a su manera particular de formar parte del territorio y la naturaleza. No sólo impide la integración real de la población indígena, sino que, tratándolos como miembros de otro rebaño  le impide a Colombia su integración cultural, política y territorial, no reconociendo en el pasado histórico de Colombia su origen en el mundo prehispánico. Tampoco integra a las llamadas negritudes que llegaron a Colombia ya que no pone empeño alguno en poner en práctica lo que le indica la constitución y su obligación de velar por la restitución de sus tierras, muchas de ellas en manos de paramilitares convertidos en clase alta empresaria rural.

Los desplazados,4millones que viven al margen del resto de la ciudadanía les quitarían el sueño a muchos presidentes. No ocurre eso en Colombia

Tampoco considera ciudadanos con derechos a los familiares de las víctimas de crímenes de Estado ya que no les reconoce el derecho a la verdadera reparación.

En lugar de buscar la integración ciudadana afianza su separación en islas problemáticas. Aisla en lugar de integrar

El presidente quiere reunir ( no integrar) a todos los colombianos, pero no entre ellos sino alrededor de su mesiánica imagen (ya bastante desteñida) para poder seguir y completar 12 años en el poder y acabar con las Farc que es su objetivo, pero no es el único objetivo de la ciudadanía, que aunque lo incluya, es mucho más amplio. ¿Alguna vez se habrá preguntado qué necesita la ciudadanía?

En el frente internacional hace exactamente los mismo. Colombia no pertenece al ALBA por obvias razones y tampoco es necesario que lo haga, pero tampoco es necesario mantener una politica exterior que excluye el entendimiento con estos países. Colombia pertenece al UNASUR, pero parece que a regañadientes porque rechazó la presidencia de esta orgnización por alinearse con Bush y ahora no asiste a esta importantísima reunión del Unasur porque al no aceptar Uribe la presidencia quedó a cargo de Rafael Correa. Y no asiste cuando el tema central de la reunión es de Colombia y más precisamente de Uribe y su gobierno: las 7 bases norteamericanas en Colombia que afectan a toda Latinoamérica pero que según parece, para Uribe sólo le compete a Colombia.

Uribe aísla nuevamente a Colombia de los países de América saboteando la integración regional aunque, concedámosle, probablemente no haya sido su intención, pero sí es consecuencia de sus actos. Se relaciona con Estados Unidos como con una novia celosa. No se imagina un continente donde Colombia pueda integrarse a Sudamérica sin perder su relación con Estados Unidos.

Uribe carece de la objetividad necesaria para una reflexión tranquila sobre todas las implicaciones internas y externas que tienen sus decisiones. Tampoco parece tener asesores que cuenten con una buena capacidad anticipatoria, función intelectual ineludible cuando se trata de pensar e implementar estrategias para dentro y fuera del país y para verlos dentro de la perspectiva amplia necesaria para gobernar en el contexto actual de la vida internacional. El resultado: No ha puesto a Colombia en un camino de integración interna ni externa. La polarización de Colombia entre uribismo y antiuribismo, entre odio a las FARC y acuerdo humanitario, son sólo pequeñas muestras de un país desorganizado que se debate entre elegir el camino del cambio y  la integración o el loco camino de la desorganización, la dictadura, y la posible desintegración que se hará visible para los colombianos, siempre encandilados con fuegos artificiales, cuando desde el exterior se refieran a él como “un país no viable”.

La desintegración es la locura de Colombia a la que algunos llaman felicidad. La violencia es parte de esa locura colectiva.

Emma Flood

La autora no se hace responsable de los comentarios a esta nota.

América canta junto al pueblo de Honduras por la restitución de la democracia. 28-07-2009- Mercedes Sosa:”Canción con todos”

•Julio 29, 2009 • Dejar un comentario

Mi comentario a “In crescendo” gringo en Colombia-María Isabel Rueda en “El Tiempo”. 26 – 07- 2009

•Julio 26, 2009 • 2 comentarios

http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/maraisabelrueda/in-crescendo-gringo-en-colombia_5698873-1

Si es cierto que más del 65% de los colombianos están felices y tranquilos con el anuncio de que los gringos reforzarán las bases militares en Colombia es porque algunos son ingenuos, otros poco patriotas y otros con intereses económico- políticos nada patrióticos.

Chávez y Correa -y otros más aunque no lo digan en voz alta-, tienen razón en estar incómodos porque Colombia se convierte ahora de manera oficial en la plataforma de control de Venezuela, como sabemos poseedora de una de las mayores fuentes de energía del mundo, tan importante para Estados Unidos como el avance del socialismo del SigloXXI que no permite la entrega total de los recursos naturales al capital transnacional. Ecuador, además de tener recursos naturales nada despreciables, es el lugar desde donde los gringos pueden seguir avanzando hacia el sur ya que Brasil no cede tan fácilmente a la voracidad estadounidense; históricamente ha sido un freno al avance gringo en la región.

Si las rutas del narcotráfico se han desplazado a Venezuela es porque su país productor, Colombia, les ha cerrado las salidas al Pacífico y al Caribe, y no necesariamente porque Chávez quiera encartarse con todo lo que eso trae aparejado. Es difícil sostener que a Chávez le convenga tener en Venezuela las rutas del narcotráfico cuando ese es el argumento preferido de Estados Unidos para interferir en la vida de los países sudamericanos con el fin de avanzar en su programa geoestratégico.

Los narcodólares no son “privilegio” de los bancos ecuatorianos sino de todos los países sudamericanos a donde se pueden diversificar las cuantiosas “lavado-inversiones” de los traficantes colombianos. Uno de ellos es Argentina donde ya se están matando entre ellos en lujosos condominios de fin de semana en las afueras de Buenos Aires.

Es raro que María Isabel Rueda crea que al sector guerrerista de la ultraderecha gringa, dueño de la industria armamentista le importe la vietnamización de nuestro territorio. Lo que les importa es seguir moviendo el engranaje de una industria que tantas veces les ha equilibrado la economía.

El temor de Chávez, que no es a los soldados norteamericanos, es a que Estados Unidos pueda prosperar en su ambición de controlar a Venezuela, y a la tradicional obediencia colombiana a los deseos de los gringos por sobre los deseos de los colombianos que quieren una nación en paz.

Es sorprendente la ingenuidad de María Isabel Rueda cuando dice que “esos millones destinados por necesidad a inversión militar podrían terminar convertidos en inversión social.”

Con esto (que no mencionan los uribistas), Colombia quedará más aislada de lo que ya está entre los países sudamericanos. Ni siquiera le quedará la amistad de Perú, ahora que el presidente Uribe por medio de su representante en la OEA apoyó sin mucho disimulo una actitud blanda con los golpistas hondureños, actitud que remató reuniéndose con ellos como si fueran interlocutores válidos.

La posición de Rafael Pardo  y de muchos otros que tanto molesta a M.I.R. es la de las personas que conocen el tema y saben que Colombia, gracias a las “buenas ideas” de este gobierno puede transformarse en un polvorín que concentre las preocupaciones y los apetitos de las potencias por la región sudamericana. Con los gringos aquí, con tres bases navales, al lado o muy cerca de los principales puertos y otras tantas dentro del territorio, Colombia puede convertirse fácilmente en un polo de conflicto entre potencias.

El tema sí es de seguridad nacional, aunque los uribistas a quienes la guerra les parece algo natural, traten de negarlo.

Emma Flood

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En el Día de la Independencia el Gobierno de Colombia se une a intereses golpistas de la ultraderecha estadounidense en contradicción con la Carta de la OEA. – 20-07-2009

•Julio 20, 2009 • 6 comentarios

El Representante de Colombia ante la Asamblea Extraordinaria de la OEA acaba de declarar que Colombia se une a la posición de un gobierno de conciliación – conciliación con el gobierno de facto- en Honduras, dejando de lado el apego al estado de derecho y en abierta contradicción con la Carta de la OEA. El mismo gobierno que elige la guerra en su propio territorio como única forma de resolución del conflicto interno de Colombia, sospechosamente habla de gobierno de conciliación en el caso de Honduras; conciliación que implica aceptar las condiciones del gobierno de facto dejando de lado el derecho constitucional del presidente Zelaya a ser restituído en su cargo y de su pueblo a ser respetado en su elección dentro del marco de la Constitución hondureña…

(Continúa más tarde)

Emma Flood

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